BUSCAR: No es un verbo sino un vértigo. No indica acción. No quiere decir ir al encuentro de alguien sino yacer porque alguien no viene. ALEJANDRA PIZARNIC

viernes 27 de febrero de 2009

historia para ayer en la noche



1
Esta historia es sobre un hombre que esta soñando que cae. Al estrellarse contra el suelo abrirá los ojos y se dará cuenta de que no fue un sueño.

2
Se muerden mientras bailan, poseídos de un hambre reprimida. Él estrechándola y oliendo su pelo salvaje. Ella olfateándolo y mordiéndole el cuello. Bailan y se muerden. No hay miedos ahí, en el instintivo acto de bailar y morderse no hay miedos, pero luego se sueltan y es como cuando dos amantes se visten luego de haberse entregado a la desnudes, tristemente se disfrazan de personas. Se sueltan, se visten y ahí ya hay miedo.

Ella le dice que no confía en él. ¿Cómo confiar en un hombre?. Él le propone el azar como única salida al miedo, arrojarse, una experiencia de vacío sin vértigo, caer sin saber en donde. Ella también le teme al azar. Él le teme a caer sin ella.

3
La noche los había asechado y ahora les caía encima como un felino oscuro sobre su presa. Una noche sin lluvia que olía a durazno. Y ahí estaban los dos, cruzando la noche juntos sin besarse, atándose las manos y los labios como tontos, como fieras que se autoexilian al cautiverio. Creo que él le acarició la espalda mientras ella cerraba los ojos, él pensó que ella soñaba, añoró que soñara una caída. Pasó sus dedos por esa espalda de gamuza, también por entre las aristas de los labios, rozó las turbias vellosidades del lóbulo, indagó con las yemas de los dedos un cuello liso poblado de lunares, todo despacio y reprimido. Pero ella no soñaba nada, el contacto sutil no la arrastró al territorio del sueño.

4
Como siempre llega el momento de la partida: “Adiós” dice ella. ¿Adiós? pregunta él, sorprendido. Y justo aquí señor lector es donde el hombre se estrella, el fin de la caída: ella lo besa, es el contacto de los labios abundantes contra una boca que no los esperaba. Y ella se va y el hombre la ve irse ¡juro que la ve irse!, y ahí es donde esta el vacío, donde el hombre que soñaba espera horrorizado que esa no haya sido una despedida de verdad.

12 andan por ahi:

Esteban Dublín dijo...

Very nice.

Terapia de piso dijo...

Porque el hombre cae diligente en sus mismos pensamientos, esos que siempre lo atormentan.

Una abrazo.

José Roberto Coppola

Pd: No dejes de escribir.

Extranjera dijo...

Buenísimo. Me encantó. Nada es para siempre, ni las despedidas.
Un abrazo

Maritoñi dijo...

¿Cómo es que andas esperando mi coronación? Si fue ayer. ¿Es que no has visto el vídeo ni oido el discurso?

petite chatte dijo...

Tal vez ella soñaba con una caida... pero al atarse ella misma los brazos y los labios no pudo ni gritar ni abrazarlo para caer junto a el...

yacasinosoynadie dijo...

Petite Chatte creo que él y ella hubieran sido felices esa noche si se hubieran desatado... Pero creo que las personas en general tienden a negarse la felicidad por tonterías... Los dos querían abrazarse y caer pero son realmente tontos...
Pasa en las películas, pasa en la vida REAL, pasa en TNT.

yacasinosoynadie dijo...

Esteban: gracias.

José: creo que a este personaje no lo atormentan los pensamientos, sino la incertidumbre y la ansiedad. La ansiedad por ese otro cuerpo que a la larga lo ansia. Gracias por volver por acá hombre.

Extranjera: hoy más que nunca espero que las despedidas tampoco sean para siempre.

Maritoñi: aclarado el malentendido, espero que veas en mi y en este blog un lacayo más para tu reinado. Bienvenida por acá mujer lunática y caótica.

Petite Chate: el nombre de una mujer me delata, me duele una mujer en todo el cuerpo.

Soportándome dijo...

Pues sí. Al final el vacío me ha despertado de este estupendo texto.

Maritoñi dijo...

Estás como una cabra! JAJAJAAJAJA
Besos con azúcar glasé

Nancy dijo...

Sólo vine a felicitarte por el texto que le dejaste al maestro Dublin y me quedé atrapada en tu historia de caídas, de ataduras... yo, que padezco de vértigo, de ese tipo de vértigo como el de la mujer de tu historia.
Encantada de haber venido hoy a saludarte.

yacasinosoynadie dijo...

Nancy: bienvenidisima por aquí... si padeces de un vértigo como el de la mujer de la historia ya sé dos cosas de ti:

1- te cuesta entregarte
2- sos una mujer espectacular...

una abrazo, te espero de nuevo por acá.

Maritoñi: ahí quienes me acusan de psicópata, pero creo que simplemente tengo un poco de imaginación y me enredo la cabeza de más.

Soportándome: bienvenidisimo por acá... El vacío es un asunto complicado...

Va un abrazo para todos.

Nancy dijo...

Parece que se me hará vicio venir por aquí... Pero comentaré poco porque lees muy bien entre líneas... lo digo por la primera parte de tu deducción... la segunda... pssssssssss who knows...