
Hoy más que nunca creo que uno debe tener cuidado con lo que escribe.
Uno de los cuentos de Juan Arenas decía: “Me levanté con sed el día en que iba a morir”… Ayer cuando lo leía de nuevo pasó algo terrible, el recuerdo estalló en mi cabeza con la contundencia de un disparo, mientras me sumergía en las líneas del cuento recordé que la mañana del 30 de diciembre hablé con Juan:
—Tengo una sed impresionante Georgie —Me decía desesperado — una sed que no se quita con nada. Gaseosa, agua, jugo, hasta con leche he intentado pero con nada se va, la tengo pegada a la garganta como un amor recién abandonado.
No recuerdo con exactitud lo que respondí, lo cierto es que la madrugada del 31 de diciembre Juan descansaba, esta vez para siempre, apuñalado bajo las luces mortecinas de los postes.


8 andan por ahi:
Hay que estar pendiente de nuestras propias premoniciones.
José Roberto Coppola
Uh! que texto maestro, disculpe mi frivolidad, pero la diferencia entre uno malo y uno bueno la hace el hecho de sentir lo que se escribre.
Es conmovedor.
Salú pue.
Uy... me da escalofríos. Me entristece mucho la historia de tu amigo.
Un gran, gran abrazo
de verdad que lo lamenté mucho cuando me lo comentaste estando yo en Tacna....nohabía querido decirte nada aun porque suelo ser pesima para estas cosas....
pero sinceramente el texto me tocó demasiado.
Felicitaciones por poder hacer de algo tan doloroso algo tan expresivo
Qué dolorosa coincidencia, amigo yacasi. Duele mucho la realidad a veces. Por cierto, ¿ha leído alguna vez Los Heraldos negros, el poema de César Vallejo? Nada más recomendable para los golpes duros que nos da la vida. Quedo pendiente de comentarle los cuentos. Abrazo.
presentir no es algo ufano, es algo humano, y cuando tienes la valentía, más que el don de escribir resulta increible lo que puedes plasmar en un papel, lo que puedes decir con pocas letras, y lo que puedes transmitir a cualquier idiota, o cualquier ingenuo ilustre, solo se que ese cuento que anda, anda, y no para, se detendra para algunos olvidadizos colombianos que se acostumbraron a esta porquería, pero dejará una huella por siempre en quien se detiene recordando una y otra vez un estruendo fatídico y asqueroso para un país como éste, mi puto pais... jorge, alguna vez celia cruz dijo que la vida es un carnaval y me pregunté si podía haber tal; y poco a poco supe que sí. en el carnaval hay folgorío, baile, sensualidad, goce, pero hay muerte, hay resurreción, lo hay todo, algunos se van con dolor, otros con pasión, algunos entregando lo mejor de sí, otros resignandose a vivir...LA VIDA ESTA HECHA PARA ESTAR DANDO VUELTAS, Y DIVAGANDO ENTRE SER O NO SER, ENTRE ESTAR Y NO ESTAR, ENTRE OLVIDAR Y RECORDAR...no hay consuelo, porque no debe haberlo, solo hay un abrazo que te dice...sigue escribiendo tu vida, mi vida, nuestra vida, la vida del que vive, la vida del que muere.
Ahora entiendo, ya antes había venido a tu blog. Lamento mucho lo de tu amigo, que en paz descanse.
Publicar un comentario en la entrada