BUSCAR: No es un verbo sino un vértigo. No indica acción. No quiere decir ir al encuentro de alguien sino yacer porque alguien no viene. ALEJANDRA PIZARNIC

miércoles 4 de marzo de 2009

Deja-vú de mantequilla


—Vengo a lo de siempre. —Dijo Amalia.
—¿Otra vez? —preguntó Siro.
—Sí.
—¿A lo mismo?
—Sí, a lo mismo.
—Estoy cansado de lo mismo… ¡No, pero no lo tomes así, no te vayas!
—Solo voy a buscar a otra persona que lo haga muñeco.
—No seas tonta, no es necesario. Simplemente me pregunto que tan sano será que lo sigamos haciendo.
—¿Por qué habría de ser insano?
—Porque no es normal. Ya sabes, la gente no anda por ahí mu…
—¡Ya, ya, ya!… no es necesario que me recuerdes lo que significa para el resto querido, yo lo tengo claro. Pero es que es simplemente delicioso.
—Delicioso para ti preciosa.
—¿Tu no lo disfrutas? Sabes que puedes hacerme lo que quieras antes de hacerlo, ¿Eso no te excita Siro?
—No sé, ya cada que sucede de nuevo hay más miedo que emoción.
—Entonces buscaré a un hombre de verdad y punto. —Contestó ella molesta.

Él la tomo del brazo fuertemente, la haló y le dijo susurrando que lo haría de nuevo.

La luna apareció pálida y brillante. Él la volvió a besar como acostumbraba a hacerlo cuando empezaban de nuevo. Ella, como siempre, acaricio el cuello de Siro y comenzó a morderle los labios. Los dos manchados de amarillo por los abundantes chorros de luz que se colaban por las ventanas.

—Tu espalda está más fuerte que la última vez. —Le susurró al oído excitada.
–Siempre dices lo mismo. —Contestó él, balbuceando, mientras se perdía en su boca.

...

—Tú sabes que te amo Amalia.
—Tú sabes que yo no te amo. —Contestó Amalia con una leve sonrisa.

Las prendas fueron adornando, cada vez en más abundancia, el piso de madera pulida. Afuera, el canto de los cuervos se oía desesperado, como si de repente fueran a tumbar el techo a picotazos y a entrar envueltos en una nube de plumas negras para devorarlos.

Ellos mientras tanto se zampaban desnudos sobre el sofá más largo de la sala envolviéndose, anudando los cuerpos, licuando sus pieles teñidas de un bronce amargo. Ella sonreía. Siro la miraba directamente, naufragando de nuevo en esos ojos verdes. Perdiendo el control.

Los gemidos aparecieron rasgando la noche. Los gritos de Amalia comenzaron a rebotar contra las paredes produciendo ecos constantes y cuando ya el orgasmo se aferraba con uñas y dientes a las entrañas de Amalia un grito sólido se le escapó:

—¡Es hora de que lo hagas! ¡Hazlo ya! ¡Hazlo ya!
—Tengo miedo Amalia. —Gritó Siro.
—¡Hazlo Siro!, ¡hazlo de nuevo!, ¡necesito hacerlo de nuevo por favor!

Entonces Siro estiró su mano temblando, agarró un puñal que descansaba en la mesa de centro y lo hundió en Amalia. Lo enterró hasta el fondo e hizo un corte profundo hasta que el cuchillo fue expulsado por el peso de vario órganos que se descolgaron del cuerpo muerto que aun conservaba esa liviana sonrisa de placer.

El llanto de Siro despuntó lento y contundente, estaba parado de nuevo ante el cadáver de Amalia. Allá afuera ya no había cuervos, y la luna dorada se iba ocultando tras un nervioso amasijo de nubes negras.

13 andan por ahi:

Terapia de piso dijo...

Y él obediente y diligente cumplió su petición cuando ya estaba enredado en ella. Y cómo no hacerlo.

Un abrazo.

José Roberto Coppola

Pipo dijo...

Me gusta. Me recuerda ciertas obsesiones que no puedes superar. Un buen cuento. Saludos desde chile. Pasa por mis escritos.

Esteban Dublín dijo...

Ok...

Por eso el título.

Jorge, no sé si la palabra brillantemente exista.

Siento que al cuento le sobra todo el primer párrafo. Sabes mi cariño por la brevedad, ¿no? Entonces si yo fuera el dueño del texto cogería la segunda parte, la reduciría a su más mínima expresión y lo dejaría de un suspiro.

Mathilde dijo...

Me encantó!
así de simple...o complejo...
saludos!

Soportándome dijo...

Matar el deseo!
Me ha gustado. Muy interesante.

Nancy dijo...

¡Qué intenso!

Johan Bush Walls dijo...

Estoy de acuerdo con el maestro Dublín, le sobran alguito por ahí. Pero no es necesario reducirlo a la mínima expresión, solo es cuestión de encontrarle la medida. Por otro lado, hay algunos problemas formales en el texto.

Por lo demás, me gusta la historia y la resolución.

Salú pue.

Extranjera dijo...

Bueno se que Dublin y Johan saben mucho pero yo no pienso igual. Supongo que puedes quitarle algunas cosas, pero asi como esta me parece sensualmente perturbadora y con un grado de ternura. Me impresiono!

PAOLA dijo...

Jorge, paso por aquí desde el blog de Virginia y me quedé atrapada en tu intensidad narrativa.
Te invito a mi laberinto y entretanto volveré si me lo permites.
Un abrazo

Petite Chatte dijo...

Poco se sobre el arte de escribir, pero desde mi opinión, creo que no sobra ni una palabra...

Y como siempre... estoy (y estaré un buen rato) enredada entre tus palabras... divagando en lo que supongo, son tus pensamientos materializados en letras...

Vengo a lo de siempre... otra vez...

yacasinosoynadie dijo...

José Roberto: tu lo has dicho:¿Cómo no hacerlo?

Pipo: bienvenido por aca, espero volverte a ver. Bueno lo que vi en tu blog. Un abrazo.

Esteban: por nada del mundo quitaría la primera parte, es un dialogo que hace que el lector se intrigue un poco por que va a pasar, por eso me parece importante, luego lo puliré a ver si encuentro cositas que podar. Un abraso don Dublin.

Mathilde: que bueno que te guste, un lector contento es como una mujer sexualmente satisfecha. Un abrazo.

Johan: con este intenté reducir muchísimo los adjetivos, las cosas formales se irán solucionando con el tiempo. Que bueno que te haya gustado hombre, un abrazote maestro. Salú pue.

Extranjera: “sensualmente perturbadora” que linda forma de resumirlo. Por aquí siempre a la orden, un abrazote.

Paola: Bienvenidisima por acá, luego me perderé en tu laberinto.

Petit Chatte: enrédate, anúdate aquí. Envuélvete sin miedo, sujétate, amárrate, enlázate aquí, sin miedos… Vengo a lo de Siempre… otra vez… Un besote.

Tres dijo...

casi me hace llorar.
que embellecdora historia, para todo lo demás.

Fernando Ramos dijo...

Es un texto intenso, deja muchas posibilidades de lectura.

Me gusta la estructura.

Saludos