BUSCAR: No es un verbo sino un vértigo. No indica acción. No quiere decir ir al encuentro de alguien sino yacer porque alguien no viene. ALEJANDRA PIZARNIC

jueves 2 de abril de 2009

Parafrasis

El protagonista de esta historia se sienta a escribir. Escribe sobre un personaje bastante parecido a él que a su vez se sienta a escribir sobre un personaje que se sienta a escribir.

Antes de comenzar permanece un buen tiempo callado frente a la hoja en blanco. Piensa en lo doloroso que es el silencio, no entender el por qué de las cosas: un día una boca abundante te recibe tragándose tu aliento y al día siguiente esa misma boca se aleja y te evade.

Si ella hablara las cosas cambiarían, por lo menos habría una certeza, un pequeño pedazo de vida real, de cosa que se aleja de la ficción y se asienta en el estado de la verdad para despojar a nuestro protagonista de la duda. Pero no, ella es el país del silencio, de los miedos y la incertidumbre.

Nuestro protagonista piensa qué a veces no es suficiente querer darlo todo, es inútil querer reparar un corazón cuando este no quiere ser reparado, es inútil llegar con las manos llenas de magia cuando ese otro cuerpo no cree en la magia.

Ella, evidentemente, tiene la felicidad en sus narices y la espanta por andar detrás de un espejismo. Las mujeres necesitan espejismos, algo que no les de seguridad, algo que las haga titubear para luego olfatear y buscar la felicidad en una alucinación.

Es justo en este momento cuando nuestro protagonista escribe lo siguiente:

“Mujer: si estuvieras muriendo de sed y te pusieran a escoger entre un oasis real y un espejismo, tu, alucinada, seguirías el espejismo”

La frase le parece prosaica. Piensa en la caída, en el vértigo, se cruzan por su cabeza una boca, un pelo salvaje, uno que otro aroma luminoso. Pero no los escribe, no los puede escribir porque hay cosas que no son susceptibles a descripción.

El protagonista de esta historia desea parar de escribir o de pensar en hacerlo, pero recuerda que él es solo un personaje que se sienta a escribir sobre un personaje que se sienta a escribir, y en ese ciclo infinito, en cada una de las hojas, es ella la que se asoma entre las líneas de la página.

12 andan por ahi:

Extranjera dijo...

Super inteligente, me encanto. Reflexionas sobre un tema del que se habla al cansancio pero desde una perspectiva que se me hace original. Me encanto la frase "ella es el pais del silencio" y cuando dices que las mujeres necesitamos espejismos. Es absolutamente cierto.Abrazos

PAOLA dijo...

Jorge, he vivido cada sensación del protagonista, que estaba sentado escribiendo frente a mí, y escribía sobre una mujer en silencio que asu vez miraba al escritor .....deseando que él se le acercara.
Vi en tus letras además del evidente talento, una sensibilidad de otro mundo, apuesto a este lugar, dejo mi corazón roto para que lo intentes y creo en la magia, por eso te espero en mi laberinto, me interesa tu opinión!!
Besos

Esteban Dublín dijo...

Jorge, este cuento tiene algo distinto. Y lo tiene desde el título (que por cierto no es parafrasis sino paráfrasis). La historia tiene un esquema particular porque el espacio es uno solo, desde ese espacio los recuerdos el recurso, no el medio, y eso está bien.

Siento, tal vez me equivoque y me lo dices por favor, que la paráfrasis está basada en Laberinto (mi último cuentito) ya que el tema es similar en cuanto al ciclo, el escritor que es el protagonista de la historia (en tu cuento) y el actor que es el mismo espectador (en el mío).

En cualquiera de los casos, el cuento en sí me gusta porque claramente te esmeraste en las metáforas sin exagerar en los adjetivos. Me ha parecido especialmente loable ..., ella es del país del silencio, el miedo y la incertidumbre.

Confirmo, cada vez más, que la cuestión es que no te dejes ganar por la pereza. Ya no escribas uno, sino dos a la semana. Vas a ver cómo te acostumbras a esa manía deliciosa que es escribir.

Terapia de piso dijo...

Es e abismo del infinito que a veces sientes que lo inunda todo.

Abrazo.

Como siempre no dejes de escribir.

José Roberto Coppola

Mathilde dijo...

"...piensa qué a veces no es suficiente querer darlo todo, es inútil querer reparar un corazón cuando este no quiere ser reparado, es inútil llegar con las manos llenas de magia cuando ese otro cuerpo no cree en la magia."

Me mataste con esa!

acertísimo! le diste en el blanco con esa frase..y no sé si me encantó porque me ultra identifica...sí, parece que es por eso....aunuqe la escribiste demasiao bien....sí....también debe ser eso...

que chori! ya emepzaba a echarte de menos =o)

saludos!

Johan Bush Walls dijo...

Maestro Yacasi, coincido en mucho con lo que dice el mestro Dublín, el texto tiene algo distinto, creo que hay mayor interiorización del hecho literario. Se siente cálido, auténtico. En la medida que no se esmere tanto en buscar las frases, que las deje fluir, ahí vendrá el salto cualitativo; la literatura es de saltos cualitativos.

Salú pue.

yacasinosoynadie dijo...

Extranjera: Las mujeres siempre lo necesitan, es impresionante, necesitan algo no real, una alucinación porque lo real no les parece suficiente. Entonces van detrás de ese hombre imposible pero el que las quiere ETC... Un abrazote y gracias por venir.

Paola: vea pues; esa mujer en frente de él desea que él se acerque (deberías conocerla)... ojala sea así en la vida real. Un abrazo y gracias... Y ya pasaré por tu laberinto bonita (si es que ya no lo he hecho)

Esteban: jejejejej tenés el ego en las nubes jajajajaja... mentiras hombre, realmente el texto se llama paráfrasis por un cuento de Borges que es sobre un hombre que escribe sobre un hombre que escribe... Ni siquiera había leído tu cuento hasta ahorita, pero mira lo hermosa que es la vida, tienen una similitud de otro mundo los dos cuentos. Un abrazo.

José Roberto: tú lo has dicho: “el abismo del infinito”... y aun peor, lo que mira desde el abismo es siempre una mujer, una boca... Un abrazo.

Mathilde: Creo que yo mismo me maté con la frase que sitas... Me encanta que me eches de menos jejejej... Un abrazo y gracias por venir por acá.

Johan: Quizás lo distinto es que este también llegó desde adentro, una especie de eyaculación incontenible. Un honor que te haya gustado más que los anteriores. Un abrazo.

Martín dijo...

Relato inteligente y apasionante. Muy buen blog. Saludos

Une Petite Chatte dijo...

Por ahí dirían que "al que le caiga el guante... que se lo chante"... y me siento tan tan aludida que no se ni que escribir... solo se que tengo ganas de escribir algo...

Una vez más soy una de esas lectoras juiciosas que se dejan llevar por el escrito... el problema es que se acabó el cuento y quede en las nubes...

mmm... cuando tenga algo mas que decir... lo diré...

Une Petite Chatte dijo...

Corrigiendo mi comentario anterior... no... no quede en las nubes... realmente hubiera querido quedar en las nubes... creo que quede cayendo al vacío... esta vez sin agarrarme a ningún lado... a una mano... a algún cuello... o siquiera a un pie...

"...Ella es el país del silencio, de los miedos y la incertidumbre..."

Diría un gran maestro... detrás de todo temor... detrás de todo miedo... siempre... siempre... siempre hay un deseo...

yacasinosoynadie dijo...

Martin: bienvenido por acá... coma sin compromiso y si le gusta vuelva... Espero verlo de nuevo por acá.

Petit Chatte: siempre puedes agarrarte de mi si caes... El problema entre los miedos y el deseo es que cuando dejas que los miedos te apabullen, el deseo va a ir reduciéndose hasta ser convertido en una paparruchada... La idea de los deseos es convertirlos en actos, para liquidar los miedos… Pero bueno, eso suena a pura autosuperación y que pereza… Un besote grande, hoy uno muy grande.

Anonima dijo...

"Las mujeres necesitan espejismos, algo que no les de seguridad, algo que las haga titubear para luego olfatear y buscar la felicidad en una alucinación"

que terrible y cierto, pero ustedes siempre nos despiertan y bastante bien y casi siempre para mal